Los cuidadores hacen su mejor esfuerzo para cuidar a sus seres queridos. Cuidar a su ser querido con demencia es una de las cosas más desafiantes, pero más gratificantes, que puede hacer. Sin embargo, a veces la forma en que te acercas a tu ser querido o una situación puede, sin saberlo, provocar síntomas de comportamiento desafiantes. Es posible que haya pasado 20, 30 o incluso 50 años aprendiendo cómo comunicarse de manera efectiva con su ser querido, pero encontrar una forma completamente nueva de hacerlo puede producir resultados positivos y aliviar mucho estrés.
Dar demasiados pasos, decir "no", apresurarse y apurarse, o enojarse notablemente con la persona puede causar una reacción negativa. Aquí hay algunos consejos que puede usar para difundir o evitar situaciones difíciles.
Validar
Validar las emociones de su ser querido puede reducir el estrés y la agitación. Recuerde que la emoción es más importante que la razón detrás de ella. Por ejemplo, responder a una emoción con "Debes estar preocupado" o "Eso es frustrante" valida sus sentimientos y ayuda a dar una razón para su emoción. Muestra empatía por lo que están pasando.
Disculparse
Una disculpa es una excelente manera de permitir que una persona avance en una conversación. También puede proporcionar una sensación de alivio y comodidad a la persona. Por ejemplo, si su ser querido está molesto, podría decir: "Lo siento, esto es realmente difícil". Disculparse con una persona puede proporcionar alivio al tiempo que reconoce sus emociones.
Tranquilizar
Ya sea que una persona tenga demencia o no, las declaraciones de tranquilidad son naturalmente relajantes. Por ejemplo, si alguien se está poniendo ansioso o molesto, podría decir: "No se preocupe, tengo esto". Esto asegura a la persona que no está solo en esto y ayuda a eliminar cualquier duda o temor que pueda estar experimentando.
Redireccionar
La redirección o distracción es una de las formas más efectivas de cambiar el proceso de pensamiento de su ser querido con demencia. Por ejemplo, si la persona piensa que tiene un lugar al que debe ir, podría decir: "Sí, pero almorcemos primero para que no tengamos hambre en el camino". En el momento en que la persona se siente y coma un refrigerio o un almuerzo, puede olvidar que quería ir a cualquier parte en primer lugar.
No reorientar
Trate de no reorientar a la persona hacia la realidad presente. Obligar a una persona con demencia a aceptar partes de la realidad que no puede entender puede ser perjudicial. Por ejemplo, si su ser querido dice: "Quiero irme a casa", podría responder diciendo: "Sí, usted creció en una granja, ¿verdad? Cuéntame más sobre eso." En lugar de tratar de convencerlos de que este es su hogar, cambie la conversación para intentar darle a sus seres queridos una emoción más positiva.


